Tratamiento natural de la hepatitis crónica
Puede suceder que cuando el médico nos diagnostica una enfermedad hepática sea demasiado tarde, pues en la mayoría de los casos puede haber inflamación y lesión del hígado durante años sin que las
analíticas salgan demasiado alteradas, y no se le de la importancia que merece.
A diario pasan por mi consulta, personas desahuciadas, otras sin calidad de vida debido a su falta de salud, otras a las que se les ha diagnosticado enfermedades con ligereza y recetado
fármacos que no curan, otros muchos casos a los que se les ha vendido la idea de que lo suyo no tiene cura, que es degenerativo. Resulta difícil en estos casos, a veces imposible, no resentirse
como terapeuta con el “sistema”, ver presas a las personas de tanta mentira, de tanta información basura que acaba por convencer a la gente de que nada tiene cura. Resulta muy duro ver pasar
por la consulta tantas vidas rotas, de verse inmerso en una lucha sin fin contra titanes, contra el “sistema”.
Una de estas luchas es hacer entender a los pacientes que los análisis de sangre suelen salir bien, aunque estemos incubando una enfermedad o esta esté ya desarrollándose. Es lo que pasa en muchos
casos de hepatitis crónicas o inflamaciones del hígado, donde como mucho se ven ligeramente alteradas en los análisis de sangre las transaminasas, a veces ni eso. El paciente se siente enfermo, pero
como el hígado no duele (el hígado nunca duele), y las analíticas son correctas, no relaciona su malestar, su perdida de peso y demás síntomas con aquella hepatitis que tuvo hace tiempo y que cree
quedo superada.
Existen tratamientos muy efectivos capaces de bajar la inflamación del hígado y ayudarlo a regenerar sus células. Tratado a tiempo no tiene porque degenerar con los años en una cirrosis, e
incluso un hígado fibrosazo ( con cicatrices) puede volver a ser funcional y permitirnos tener una buena calidad de vida si nos cuidamos.
15% de las hepatitis B se cronifican y pueden desarrollar una cirrosis
30-70% de las hepatitis C se cronifican y pueden desarrollar una cirrosis
¿Tengo hepatitis crónica (aunque los análisis salgan “bien”)?
Síntomas que puedo tener si mi hígado esta inflamado:
· dolor abdominal
· astenia( cansancio)
· adinamia (falta de energía)
· pérdida de peso injustificada
· arañas vasculares (pequeñas venitas en la piel en el tronco y abdomen)
· circulación colateral superficial ( las venas del abdomen se pueden observar bajo la piel )
· palma de la mano enrojecida
· ascitis (acumulación de liquido en el vientre como si estuviera inflado)
· inapetencia
· nauseas
· fiebre
En algunos casos puede haber:
· acné
· amenorrea(interrupción de la menstruación)
· artritis
· dermatitis
· colitis (inflamación del colon)
· nefritis inespecífica(inflamación de los riñones)
· tromboflebitis
· anemia hemolítica
· Color oscuro de la orina
· Color amarillento de la piel y del blanco del ojo
· Dolores musculares
· Dolores de cabeza
· Digestiones pesadas
· Manchas cutáneas
Todos estos síntomas son indicativos de que algo va mal, y los diferentes sistemas alternativos de diagnóstico, como por ejemplo la iridología nos permiten evaluar si hay o no inflamación hepática.
De esta forma podremos poner el tratamiento adecuado para desinflamar y regenerar el hepatocito ( célula hepática), antes de que sea demasiado tarde.
Autora: Katia Dolle
Medicina Integral
